Días atrás leí una historia que me llamó la atención por las similitudes que tiene con la situación actual que vivimos en España. Es la siguiente:
Cicerón, en "Sobre la República", cuenta que la flota de Alejandro Magno había apresado a un pirata y el mismo emperador en persona le preguntó qué impulso criminal le hacía llevar a cabo sus maldades por todo el mar; el pirata, con la mayor sinceridad, le contestó: "el mismo con el que tú lo haces por toda la tierra; sólo que a mi, como trabajo con una pequeña galera, me llaman bandido, y a ti, que lo haces con toda una flota, te llaman emperador".
En España, los ciudadanos debemos andar con mucho cuidado de no equivocarnos con la declaración de la renta, porque cualquier error de 30 euros, nos puede suponer un problema muy serio con Hacienda. La misma situación con los créditos de los ciudadanos con los bancos. Pero si los "amiguetes" de las cajas de ahorros, por poner un ejemplo, dejan un enorme agujero económico, no pasa nada, al igual que alguna caja que ha condonado la deuda al Gobierno. ¿Por qué? Porque yo soy el emperador y tú el pirata.
En España, un buen día sale una ley anti tabaco y la ministra del ramo anima a los ciudadanos a ser los chivatos, al más puro estilo cubano. Al que se le ocurra no acatar la ley, ya puede rezar lo que sepa, porque le pueden hacer un roto de 600.000 euros. Ahora bien, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional dictan sentencia en contra de la inmersión lingüística en una determinada Comunidad, los políticos, del PSC y CIU, expresan abiertamente que no van a cumplir las sentencias, el Gobierno da la callada por respuesta, excepto el ministro de Educación, que dice que la competencia la tiene dicha Comunidad, que es lo mismo que decir que para él el Supremo y el Constitucional les merecen el mismo respeto que una deposición canina, y no pasa nada. ¿Por qué? Porque yo soy el emperador y tú el pirata.
En España, ante el conocimiento de la noticia de la matanza de Tucson, miembros del entorno progresista se apresuraron a echar la culpa al Tea Party. Les faltó tiempo. No importaba la condición mental del asesino. Culpable el Tea Party. Cuando se conoce la noticia de la brutal agresión a un miembro del PP en Murcia, al que se le llama, mientras se le parte la cara con un puño americano, "sobrinísimo, hijo de puta" (sobrinísimo le llamó la candidata de PSOE), rápidamente sale el entorno de la progresía a advertir de que no va a consentir que se le involucre en el asunto. Por supuesto que yo no los estoy involucrando, pero miembros del PP habían solicitado protección ante otras agresiones producidas en manifestaciones ilegales, yendo a la cabeza la candidata del PSOE, y no se les proporcionó. El caso es que sale el alcalde de Getafe comparando esta agresión con la de Bono, en la que se archivó el caso. ¿Todo esto por qué? Porque yo soy el emperador y tú el pirata.
En España, el Gobierno va a intentar poner en marcha un Consejo Audiovisual, con poder sancionador, para evitar la crispación en los medios. Es decir, de nuevo la censura con lo que al Gobierno no le sea de su gusto, sin que intervenga el sistema judicial. Y en el colmo de la cara dura, el otrora ministro de Justicia, López Aguilar, critica duramente la ley húngara sobre los medios de información y aplaude a rabiar el Consejo Audiovisual en España. En otras palabras, al que abra la boca para decir algo que no sea del agrado del Gobierno, se la van a romper. ¿Por qué? Porque yo soy el emperador y tú el pirata.
En España, una periodista, Maruja Torres (paradigma de la imparcialidad profesional), afín al "entorno", puede llamar "hijos de puta" a los votantes del PP, apelativo que nunca en la vida ha salido de su boca para nombrar así a algún terrorista; el alcalde de Getafe puede llamar "tontos de los cojones"a los votantes del PP; pero a Esperanza Aguirre la sorprende un micrófono abierto diciendo "hijo de puta" a un consejero saliente de Caja Madrid y poco más que hay que fusilarla. ¿Por qué? Porque yo soy el emperador y tú el pirata.
En España, el Gobierno declara el estado de alarma, porque pesa más la importancia de las vacaciones que la Constitución, recortando libertades de los ciudadanos; llama a los controladores "los chantajistas" y jura ante Dios y ante la Biblia que no va a ceder al chantaje. Ahora bien, durante la huelga de hambre de De Juana, los secuestros del "Alakrana" y "Playa de Bakio", así como el de los turistas solidarios en el Magreb Islámico (costó la liberación un riñón a todos los españoles, no fueron capaces de agradecerlo, hablaron sólo en catalán y se plantearon pedir una indemnización al Estado) o el secuestro de la ciudad de Madrid durante dos días por parte de los sindicatos y trabajadores de Metro (no olvidemos el detalle de que era contra el PP madrileño; dato a tener en cuenta), jamás se escuchó la palabra "chantaje", chantajistas", etc... ¿Por qué? Porque yo soy el emperador y tú el pirata.
Y hablando de controladores, en España, el Gobierno ha sido capaz de demonizar a gremios con una formación tremendamente cualificada y alto nivel de responsabilidad como médicos y controladores y ha sido capaz de hacer llevarse las manos a la cabeza a los ciudadanos por los sueldos de este último (los de los médicos los destrozó hace ya años). Sin embargo, siente un profundo orgullo de tener entre sus filas y la de sus amigotes a gente sin ningún tipo de formación y cultura que se lleva unos sueldazos que sí son para echarse las manos a la cabeza. Como ejemplos podemos citar:
-Ernest Benach: Ex presidente del Parlamento de Cataluña. Profesión: funcionario barrendero de la Generalidad. Se lleva un sueldazo y privilegios; como se suele decir, "se lo lleva muerto".
-Isabel López i Chamosa: Diputada del PSOE. Diplomada socilolaboral por la UNED ¿?. Posee un blog cargado de faltas de ortografía y aconseja a los que la critican que no se mezclen con "obreras" como ella. Se da la circunstancia de que lleva cuatro legislaturas como diputada, por lo que ya tiene la pensión máxima garantizada; tengo el presentimiento de que la mayoría de las "obreras" españolas no van a tener esa suerte. Otra que se lo lleva muerto.
-Marcelino Iglesias: Presidente de Aragón y Secretario de Organización del PSOE. Profesión: pastor y ganadero. En los ratos libres era monitor de esquí y repartía bastones de ese deporte en el Pirineo. Sueldazo al canto.
Es evidente la diferencia de trato entre unos gremios y otros. ¿Por qué? Porque yo soy el emperador y tú el pirata.
España, por culpa de los políticos en general y del PSOE en particular, se ha convertido en un estercolero. Ya no vale el trabajo duro y el sacrificio. Hay que buscar el pesebre donde poder amamantarse y emborracharse de poder, mientras se atraca a mano armada al ciudadano. Quizás, si alguien lee esto, se pregunte si no tengo nada que deir del PP. Es un gran problema, porque lamenablemente no está haciendo nada. Ha adoptado la actitud cobarde de quedarse quieto y no hacer oposición, esperando al que PSOE caiga solo, como la fruta madura.
Que Dios nos coja confesados.
Antonio Laserna.
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